25 de julio

 En nuestro primer día en la costa, decidimos explorar los alrededores. La primera parada es el Faro de Sardina. Desde el faro se puede ver el Roque Tabata y, desde un promontorio cercano -hay que ir con el coche-, tenemos vistas sobre todo el pueblo de Sardina y su puerto.

Después de bajar y dar un paseo por el puerto de Sardina, nos dirigimos a ver desde más cerca el roque. Para variar, el Google nos hace ir por un camino por el que no se puede pasar, entre los invernaderos. Justo antes de llegar a ese punto, viniendo desde Sardina, por la calle paralela anterior llegamos a nuestro destino. El trayecto para llegar, eso sí, no es precisamente bonito, aunque las vistas del roque lo compensen.

Por la tarde bajamos de nuevo a las piscinas naturales que hay justo bajo nuestro alojamiento a darnos un baño y después nos acercamos hasta el Puerto de las Nieves. Nos dá la sensación de que deben ser fiestas, ya que los comercios están cerrados y está todo muy adornado.